Un caso real: dos chicos poseídos por Goku y Vegeta
Hace ya algún tiempo comenté en esta columna que el mayor empujón que recibí en cuanto a esta prefrencia extraña de investigación que es la Frikología me vino de casualidad una madrugada de hace años por mano de mi segunda lectura de una noticia extraña de las que se toman a broma cuando se sacan a colación, incluso en los propios medios. La noticia que ofrezco a continuación me la topé hace meses en una lista de correo, pero aún no habia podido encararla y no termino de saber como hacerlo.
Oteén el menú: una posesión doble previo pacto, Goku y Vegeta de por medio y dentro de sus cuerpos, demonios para la religiosidad peruana post-conversa a medias, Oija occidental y un chamán converso, pero aún practicante, oportunista en una extraña historia donde la religiosidad y las creencias locales del Perú profundo se mezclan con las religiones del viejo mundo como suele ocurrir donde las formas colonianistas económicas culturales se derraman como asfixiante gelatina sobre los nativos, pero basta profundizar un poco para que uno se lleve un desagradable corte por las formas angulosas, nativas e indomables que perviven debajo apenas tamizadas mientras que al primer vistazo estamos ante dulcificados endoculturados. La tradición mágica con criaturas etéreas y peligrosos seres meléficos de los despoblados caminos rurales persiste, pero ahora en el reparto los magos buenos son ahora curas y lo maléfico, que más de una vez tomó culturalmente las formas de los saqueadores, (para entendernos, los conquistadores), actualmente toman formas de la cultura popular actual.
Puede arrancarme una sonrisa el Chamán de la historia, persona a la que recurren antes que a cualquier otro especialista con toda naturalidad étnica, y como aprovecha la situación para arrimar el ascua a su sardina, pero no me rio a costa de los niños que lo sufren ni niego hechos porque sí denigrando a los implicados en una posición de falso civilizadismo ni mentalidad científica. Las creencias son fuerza y causan sus efectos, ya haya algo a creer o no. Hay centenares de noticias de este tipo en periódicos de estas latitudes conviviendo con las del corazón y la política, dejando constancia del calado de estas tradiciones que aún siguen alimentándose con nuevos hechos atribuidos a este tipo de entidades. Simplemente esto está en mi blog porque es el primer caso en mi conocimiento que toman una forma popular terriblemente colonial en lo cultural. Es como si para guarecer a los caminantes, el llamado Duendecito toma la forma de Superman o, no tocando Sudámerica, la chica de la curva de turno sigue siendo rubia pero tiene el aspecto de Buffy Summers.
Ni Buffy ni Superman existen. Con la chica de la curva y compañia no estoy tan seguro. Yo me centró en las formas y en el enfoque de Cultura Heterodoxa, les dejo el reportaje completo, (las negritas son mias) y no dejen escapar el final. Vale la pena. Saquen sus propias conclusiones, que yo ya tuve mi Newcastle.
Poseídos por Goku
Hace dos semanas sucedió algo absolutamente increíble en Tarapoto: dos adolescentes aseguraron haber sido poseídos por los espíritus de Goku y Vegeta, los protagonistas de Dragon Ball Z, una violenta serie de animación japonesa. Pero, ¿fueron Goku y Vegeta los responsables del trance de estos adolescentes? Todo Tarapoto cree que sí.
Escribe Silvia Cuevas / agenciaperu.com
Hace catorece días, en el lejano distrito de Morales, a quince minutos de Tarapoto, sucedió un hecho inédito e insólito: los cuerpos de los adolescentes Edil Castillo y Christian Vilchez fueron poseídos por los espíritus de Gokú y Vegeta, el héroe y el villano de la serie animada Dragon Ball Z.
Desde ese momento el límite entre la realidad y la ficción despareció por completo de sus vidas. Edil, o Goku, y Christian, o Vegeta, lograron sumir a Morales en una leyenda.
Christian narró a agenciaperu.com que, cuando estuvo poseído "no era yo, mi cuerpo no era yo. Yo llamaba 'Goku ayúdame'". Edil aclaró que "Vegeta es el príncipe de los Sayayin, se creía el todo poderoso pero no podía ganarle a Goku".
Lo cierto es que Cristian asegura que "dos sujetos me sacaban y me enseñaban a volar y a pelear, no veía sus caras".
EL MITO Y LA IMAGINACIÓN
En la ciudad de Tarapoto, en San Martín, a treinta y cuatro grados de temperatura, en medio de centenares de niños descalzos, miles de supersticiones, millones de mosquitos y cientos de curanderos, se encuentra el distrito de Morales. En el corazón de la selva, las historias de maleficios, los cuentos de aparecidos y los relatos de poseídos son frecuentes y hasta cotidianos.
Pero nunca antes, en Morales, los espíritus demoníacos, habían adoptado la apariencia de personajes de Dragon Ball, uno de los mitos infantiles más violentos de la televisión en los últimos tiempos.
Edil y Christian, dos adolescentes fanáticos hasta el tuétano de Goku y de Vegeta, afirman haber sido poseídos y haber vivido una aventura que jamás olvidaran. Sólo que, a diferencia de los personajes ficticios que compiten cada capitulo de su existencia, Edil y Christian se conocen de toda la vida y se aprecian.
Ambos compartieron su afición por Dragon Ball, desde que esta serie comenzó, hace ya varios años, y juntos llegaron a invertir cerca de doscientos soles en posters, álbumes, stikers y películas.
Según sus padres y conocidos, ellos eran unos chicos tranquilos y estudiosos, nadie en Morales imaginó que los espíritus los poseyeran.
LA POSESIÓN
Herber Vélez de Villa, ex chamán convertido al cristianismo hace dos años, y ahora pastor evangélico de la iglesia protestante de Esmirna, se califica como un experto en los menesteres del oscurantismo: "cuando los vi sabía que era una posesión demoníaca porque tengo un poco de experiencia en estos casos y creo discernir con facilidad cuando hay un espíritu de maldad metido en un cuerpo".
Vélez está convencido, y ha convencido a los padres y vecinos de Edil y Christian, que los adolescentes fueron poseídos por los espíritus malignos.
Sobre esto, Christian señala que "de repente por ser tan fanático de Dragon Ball Z, de repente ese espíritu de Vegeta se ha entrado en mi".
Para el pastor Vélez, "la explicación es muy sencilla, es por causa de lo que ellos han estado viendo. Edil lo que hizo fue invocar el espíritu de Goku y pactó con él, y Christian hizo lo mismo con Vegeta".
La elocuencia del pastor convenció a los angustiados padres de estos adolescentes, de encomendar la salud espiritual de sus hijos a su poder de sanación.
Hace dos semanas, el pastor, con la experiencia de un brujo, liberó a Edil y Christian de la fuerza de Dragon Ball. Una vez expulsados los espíritus demoníacos de sus cuerpos, el pastor recomendó exterminar cualquier objeto vinculado a la serie animada que se hallara en las casas vecinas.
"Goku solo es un espíritu que tiene cierto poder", asegura el pastor, "pero detrás, o sea, él es como un líder espiritual y por debajo de él hay súbditos, como son amargura, pelea ira odio venganza, suicidio, homicidio. A esto se le tiene que aplicar candela. Hay que quemarlos", señaló.
De la otrora y prolija colección de Edil y Christian solo quedan cenizas. Y los juguetes de los niños del barrio se encuentran en peligro de extinción.
ADIÓS A DRAGON BALL
Según sus padres, hace dos semanas, la mañana del lunes 14, Edil regresó a casa diferente, el joven estaba como ausente; dos horas después perdió el habla y la noción del espacio y el tiempo.
Edil asegura no recordar nada de lo vivido: "solo me acuerdo del viernes que yo quería ir a casa de Christian y no me dejaron".
Christian enfermó un día después, tuvo los mismos síntomas que Edil y aunque sus padres aseguran que su caso fue más grave; Christian conserva algunos recuerdos, pero no sabe explicar si todo lo que vivió fue sólo un sueño.
"Me dijeron: 'Hola Christian, ya tienes el poder'. Yo decía: 'quién habla'. 'Yo Vegeta, tu maestro'. Yo no le hice caso, me quedé acostado, y llegué a sentir síntomas que mi cuerpo estaba moviéndose y que estaba flotando. De allí me desperté y caí debajo de mi cama. Quería vomitar sentía mareos. Como dice mi hermana, mis ojos estaban blancos me tiraba la pared me caía yo estaba peleando en ese rato", asegura Christian.
Según Christian y Edil esta historia comenzó, en realidad con un juego peligroso. El fanatismo y la obsesión que ambos tenían por estos personajes, los tentó una noche a consultar con la ouija.
"Yo estaba pasando con mi bicicleta hace tres años atrás cuando estaba por atrás de las palmeras, por los oscuros vi a un señor todo de negro, ojos amarillos", asegura Christian. "Hemos jugado allí la ouija, hemos invocado allí a Vegeta y a Goku", afirmó.
Para Edil "es malo jugar a este juego, que no se atreven a hacer lo que hicimos nosotros tratar de investigarlo que hicimos en el mas allá".
Poseídos o no, ambos están convencidos que lo que les pasó comenzó con la invocación que hicieron aquella noche. Ahora, ellos tienen prohibido mirar Dragon Ball por el resto de su vida, y mucho menos retomar su colección de posters y películas sobre Goku y Vegeta.
La sugestión a la que estuvieron sometidos los ha llevado a creer ciegamente que el demonio se esconde detrás de estos personajes de la más populachera ficción japonesa.
El pastor Vélez por su parte, se ha propuesto acabar con todos los demonios y convertir a la famila de Edil, que era católica, al protestantismo. Por ahora, la familia Castillo, en un arrebato de gratitud con el pastor Vélez, destrozaron hace unos días, la vaca el becerro, los ángeles y al propio niño Jesús del nacimiento.
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Yo miro a mi flexo, donde suele estar mi juju africano amparándome cuando escribo. Esta madrugada no está ahí y me siento algo intranquilo.
Oteén el menú: una posesión doble previo pacto, Goku y Vegeta de por medio y dentro de sus cuerpos, demonios para la religiosidad peruana post-conversa a medias, Oija occidental y un chamán converso, pero aún practicante, oportunista en una extraña historia donde la religiosidad y las creencias locales del Perú profundo se mezclan con las religiones del viejo mundo como suele ocurrir donde las formas colonianistas económicas culturales se derraman como asfixiante gelatina sobre los nativos, pero basta profundizar un poco para que uno se lleve un desagradable corte por las formas angulosas, nativas e indomables que perviven debajo apenas tamizadas mientras que al primer vistazo estamos ante dulcificados endoculturados. La tradición mágica con criaturas etéreas y peligrosos seres meléficos de los despoblados caminos rurales persiste, pero ahora en el reparto los magos buenos son ahora curas y lo maléfico, que más de una vez tomó culturalmente las formas de los saqueadores, (para entendernos, los conquistadores), actualmente toman formas de la cultura popular actual.
Puede arrancarme una sonrisa el Chamán de la historia, persona a la que recurren antes que a cualquier otro especialista con toda naturalidad étnica, y como aprovecha la situación para arrimar el ascua a su sardina, pero no me rio a costa de los niños que lo sufren ni niego hechos porque sí denigrando a los implicados en una posición de falso civilizadismo ni mentalidad científica. Las creencias son fuerza y causan sus efectos, ya haya algo a creer o no. Hay centenares de noticias de este tipo en periódicos de estas latitudes conviviendo con las del corazón y la política, dejando constancia del calado de estas tradiciones que aún siguen alimentándose con nuevos hechos atribuidos a este tipo de entidades. Simplemente esto está en mi blog porque es el primer caso en mi conocimiento que toman una forma popular terriblemente colonial en lo cultural. Es como si para guarecer a los caminantes, el llamado Duendecito toma la forma de Superman o, no tocando Sudámerica, la chica de la curva de turno sigue siendo rubia pero tiene el aspecto de Buffy Summers.
Ni Buffy ni Superman existen. Con la chica de la curva y compañia no estoy tan seguro. Yo me centró en las formas y en el enfoque de Cultura Heterodoxa, les dejo el reportaje completo, (las negritas son mias) y no dejen escapar el final. Vale la pena. Saquen sus propias conclusiones, que yo ya tuve mi Newcastle.
Poseídos por Goku
Hace dos semanas sucedió algo absolutamente increíble en Tarapoto: dos adolescentes aseguraron haber sido poseídos por los espíritus de Goku y Vegeta, los protagonistas de Dragon Ball Z, una violenta serie de animación japonesa. Pero, ¿fueron Goku y Vegeta los responsables del trance de estos adolescentes? Todo Tarapoto cree que sí.
Escribe Silvia Cuevas / agenciaperu.com
Hace catorece días, en el lejano distrito de Morales, a quince minutos de Tarapoto, sucedió un hecho inédito e insólito: los cuerpos de los adolescentes Edil Castillo y Christian Vilchez fueron poseídos por los espíritus de Gokú y Vegeta, el héroe y el villano de la serie animada Dragon Ball Z.
Desde ese momento el límite entre la realidad y la ficción despareció por completo de sus vidas. Edil, o Goku, y Christian, o Vegeta, lograron sumir a Morales en una leyenda.
Christian narró a agenciaperu.com que, cuando estuvo poseído "no era yo, mi cuerpo no era yo. Yo llamaba 'Goku ayúdame'". Edil aclaró que "Vegeta es el príncipe de los Sayayin, se creía el todo poderoso pero no podía ganarle a Goku".
Lo cierto es que Cristian asegura que "dos sujetos me sacaban y me enseñaban a volar y a pelear, no veía sus caras".
EL MITO Y LA IMAGINACIÓN
En la ciudad de Tarapoto, en San Martín, a treinta y cuatro grados de temperatura, en medio de centenares de niños descalzos, miles de supersticiones, millones de mosquitos y cientos de curanderos, se encuentra el distrito de Morales. En el corazón de la selva, las historias de maleficios, los cuentos de aparecidos y los relatos de poseídos son frecuentes y hasta cotidianos.
Pero nunca antes, en Morales, los espíritus demoníacos, habían adoptado la apariencia de personajes de Dragon Ball, uno de los mitos infantiles más violentos de la televisión en los últimos tiempos.
Edil y Christian, dos adolescentes fanáticos hasta el tuétano de Goku y de Vegeta, afirman haber sido poseídos y haber vivido una aventura que jamás olvidaran. Sólo que, a diferencia de los personajes ficticios que compiten cada capitulo de su existencia, Edil y Christian se conocen de toda la vida y se aprecian.
Ambos compartieron su afición por Dragon Ball, desde que esta serie comenzó, hace ya varios años, y juntos llegaron a invertir cerca de doscientos soles en posters, álbumes, stikers y películas.
Según sus padres y conocidos, ellos eran unos chicos tranquilos y estudiosos, nadie en Morales imaginó que los espíritus los poseyeran.
LA POSESIÓN
Herber Vélez de Villa, ex chamán convertido al cristianismo hace dos años, y ahora pastor evangélico de la iglesia protestante de Esmirna, se califica como un experto en los menesteres del oscurantismo: "cuando los vi sabía que era una posesión demoníaca porque tengo un poco de experiencia en estos casos y creo discernir con facilidad cuando hay un espíritu de maldad metido en un cuerpo".
Vélez está convencido, y ha convencido a los padres y vecinos de Edil y Christian, que los adolescentes fueron poseídos por los espíritus malignos.
Sobre esto, Christian señala que "de repente por ser tan fanático de Dragon Ball Z, de repente ese espíritu de Vegeta se ha entrado en mi".
Para el pastor Vélez, "la explicación es muy sencilla, es por causa de lo que ellos han estado viendo. Edil lo que hizo fue invocar el espíritu de Goku y pactó con él, y Christian hizo lo mismo con Vegeta".
La elocuencia del pastor convenció a los angustiados padres de estos adolescentes, de encomendar la salud espiritual de sus hijos a su poder de sanación.
Hace dos semanas, el pastor, con la experiencia de un brujo, liberó a Edil y Christian de la fuerza de Dragon Ball. Una vez expulsados los espíritus demoníacos de sus cuerpos, el pastor recomendó exterminar cualquier objeto vinculado a la serie animada que se hallara en las casas vecinas.
"Goku solo es un espíritu que tiene cierto poder", asegura el pastor, "pero detrás, o sea, él es como un líder espiritual y por debajo de él hay súbditos, como son amargura, pelea ira odio venganza, suicidio, homicidio. A esto se le tiene que aplicar candela. Hay que quemarlos", señaló.
De la otrora y prolija colección de Edil y Christian solo quedan cenizas. Y los juguetes de los niños del barrio se encuentran en peligro de extinción.
ADIÓS A DRAGON BALL
Según sus padres, hace dos semanas, la mañana del lunes 14, Edil regresó a casa diferente, el joven estaba como ausente; dos horas después perdió el habla y la noción del espacio y el tiempo.
Edil asegura no recordar nada de lo vivido: "solo me acuerdo del viernes que yo quería ir a casa de Christian y no me dejaron".
Christian enfermó un día después, tuvo los mismos síntomas que Edil y aunque sus padres aseguran que su caso fue más grave; Christian conserva algunos recuerdos, pero no sabe explicar si todo lo que vivió fue sólo un sueño.
"Me dijeron: 'Hola Christian, ya tienes el poder'. Yo decía: 'quién habla'. 'Yo Vegeta, tu maestro'. Yo no le hice caso, me quedé acostado, y llegué a sentir síntomas que mi cuerpo estaba moviéndose y que estaba flotando. De allí me desperté y caí debajo de mi cama. Quería vomitar sentía mareos. Como dice mi hermana, mis ojos estaban blancos me tiraba la pared me caía yo estaba peleando en ese rato", asegura Christian.
Según Christian y Edil esta historia comenzó, en realidad con un juego peligroso. El fanatismo y la obsesión que ambos tenían por estos personajes, los tentó una noche a consultar con la ouija.
"Yo estaba pasando con mi bicicleta hace tres años atrás cuando estaba por atrás de las palmeras, por los oscuros vi a un señor todo de negro, ojos amarillos", asegura Christian. "Hemos jugado allí la ouija, hemos invocado allí a Vegeta y a Goku", afirmó.
Para Edil "es malo jugar a este juego, que no se atreven a hacer lo que hicimos nosotros tratar de investigarlo que hicimos en el mas allá".
Poseídos o no, ambos están convencidos que lo que les pasó comenzó con la invocación que hicieron aquella noche. Ahora, ellos tienen prohibido mirar Dragon Ball por el resto de su vida, y mucho menos retomar su colección de posters y películas sobre Goku y Vegeta.
La sugestión a la que estuvieron sometidos los ha llevado a creer ciegamente que el demonio se esconde detrás de estos personajes de la más populachera ficción japonesa.
El pastor Vélez por su parte, se ha propuesto acabar con todos los demonios y convertir a la famila de Edil, que era católica, al protestantismo. Por ahora, la familia Castillo, en un arrebato de gratitud con el pastor Vélez, destrozaron hace unos días, la vaca el becerro, los ángeles y al propio niño Jesús del nacimiento.
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Yo miro a mi flexo, donde suele estar mi juju africano amparándome cuando escribo. Esta madrugada no está ahí y me siento algo intranquilo.



2 Comments:
Menuda panda de báraros incivilizados y primitivos. Todo el mundo sabe que si uno no ofrece las adecuadas hecatombes a los dioses no conseguirá ni comerse los mocos.
Bah, cada uno cree lo que quiere creer y ve lo que quiere ver en estos casos. Lo que es yo, me conformo con tener mi habitual suerte y gracias.
1/19/2006 8:29 PM
Yo flipo...
Bueno, es la primera vez que me paso por aquí, pero veo que tiene calidad, así que no será la última.
Nos vemos!
1/22/2006 11:08 PM
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